El despacho del licenciado Zuno, que sobresale por su pórtico, réplica de la portada de una casa habitación del siglo XVI, que se localizaba en la antigua calle de la Alhóndiga 6 (después Pino Suárez 114), que fue comprada junto con otras casas para construir el edificio de El Informador.
La portada original se rescató gracias a la donación que hicieran los dueños del diario al Museo en 1944. Actualmente es el único vestigio de la arquitectura de Guadalajara de ese siglo, y se encuentra colocada en la esquina noreste del patio principal del Museo de Guadalajara, como acceso a una de sus salas.
La réplica en la casa Zuno tiene variantes mínimas. La puerta es de madera de dos alas y dos fijos, estos últimos con barrotes torneados, en éste espacio estaba la Notaria, que actualmente es un área administrativa de las áreas de Bienes Inmuebles, extensión y difusión y almacén de la Coordinación General de Patrimonio.